Un Café con mis Muertos

Un cacharro de café en la mañana y a las 3 de la tarde ha sido tradición por aquella población de sabios de los Viejos Tiempos. Una costumbre distintiva de nuestro abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de Puerto Rico que han pasado de una generación a la otra de los tiempos de la caña, el algodón y el tabaco. El momento de colar el Néctar Negra de los Dioses, los llenaban de alegría. Un cacharro, una higuera o reusando una taza de mantequilla los acompañaba en la silla mecedora en al balcón de la casa. Junto al café ellos conectaban con sus raíces y sus seres queridos del Otro Lado. Así mismo se los enseñaban a sus hijos. El café conecta a los vivos con los muertos, porque en el mundo espiritual gozan de las delicias que degustaban cuando estaban con vida.

Cuando preparo mi café lo hago con la misma emoción. Mi taza es un puente con todos mis seres queridos que me acompañan desde el Otro Lado. EL momento justo de sentarme con mi café, me siento con todos mis ancestros, reflexiono sobre la vida y escucho sus consejos.

Cada mensaje llega con una taza de café en la mano. Es una conversación que comparto de ahora en adelante para sea alimento para el alma. Porque la vida es muy corta y compleja y necesitamos de esos momentos de reflexión. Cada semana espero traer un tema interesante y de introspección.

Siéntate con tu taza de café, Tarot en mano y disfrutemos de Un Café con mis Muertos.

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Satispán!